Maestro de Fix My Chess
Lasker
El Campeón Luchador
“Juega la jugada que tu rival menos quiere enfrentar. El ajedrez es lucha antes que arte.”
Lo que cura en tu juego
Si tu fuga dominante es apuros de tiempo, Lasker es tu antídoto. Su forma de jugar —la misma que ves en estas partidas— es justo lo que necesitas interiorizar. En Fix My Chess lo eliges como maestro y entrenas bajo su estilo, partida a partida, hasta cerrar esa fuga.
Su vida en capítulos
- 1868–1893
El matemático aprende a pelear
Nací en Berlinchen, Prusia, en 1868, y mi primer amor fueron las matemáticas — el ajedrez que me enseñó mi hermano Berthold vino después, y pagó las cuentas antes. Aprendí el juego en los cafés de Berlín, donde una mala jugada cuesta dinero y una ilusión cuesta más. Antes de los treinta ya vencía a maestros por toda Europa. Comprendí pronto que al ajedrez no se juega contra piezas. Se juega contra un hombre.
- 1894–1913
Tomar la corona — y conservarla
En 1894, con veinticinco años, vencí al gran Steinitz por el campeonato del mundo, y en la revancha disipé toda duda. Luego defendí: Marshall, Tarrasch, Schlechter, Janowski — cada uno quería una batalla distinta, así que a cada uno le di un Lasker distinto. Entre medias me doctoré en matemáticas; un teorema aún lleva mi nombre. Los críticos decían que mis jugadas no siempre eran las mejores. Yo respondía que eran las mejores contra ese rival, ese día.
- 1914–1921
San Petersburgo, la guerra, La Habana
San Petersburgo 1914: pasados los cuarenta y cinco, acabé por delante de todos, incluido el joven Capablanca — mi batalla más orgullosa. Luego la guerra devoró Europa, mis ahorros y siete años de mi plenitud. Cuando por fin nos enfrentamos en La Habana en 1921, el calor y los años jugaban con él, y cedí el encuentro ante el mejor. Veintisiete años sostuve la corona. Nadie la ha sostenido más tiempo.
- 1922–1932
El viejo león en Nueva York
Creían que el excampeón se desvanecería entre sus libros de filosofía y matemáticas. En cambio, en Nueva York 1924, a los cincuenta y cinco, gané el torneo por delante de Capablanca y de Alekhine. Un título te lo pueden quitar; la lucha, no. En esos años escribí mi Manual de ajedrez — no un libro de variantes, sino de combate.
- 1933–1941
El exilio
En 1933 los nazis me quitaron mi país, y mi mujer Martha y yo empezamos los años errantes — Inglaterra, Moscú, al final Nueva York. En Moscú 1935, con sesenta y seis años, acabé el torneo entero invicto, tercero entre los jóvenes leones. Morí en Nueva York en 1941, lejos de casa pero nunca del tablero. El ajedrez, dije siempre, es ante todo una lucha — y yo luché hasta el final.
Partidas para revivir
- Lasker — Bauer
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