Maestro de Fix My Chess
Capablanca
La Máquina de Ajedrez
“Ve una jugada por delante — pero que sea siempre la mejor. La simpleza es el arte más difícil.”
Lo que cura en tu juego
Si tu fuga dominante es conversión, Capablanca es tu antídoto. Su forma de jugar —la misma que ves en estas partidas— es justo lo que necesitas interiorizar. En Fix My Chess lo eliges como maestro y entrenas bajo su estilo, partida a partida, hasta cerrar esa fuga.
Su vida en capítulos
- 1888–1908
El prodigio de La Habana
La Habana, 1888. Dicen que aprendí a mover a los cuatro años, viendo jugar a mi padre. Nunca estudié aperturas; veía el tablero como se ve una cara. En la Universidad de Columbia, en Nueva York, jugué más al ajedrez que a las matemáticas — en el club de Manhattan pronto supieron mi nombre.
- 1909–1920
La máquina se anuncia
En 1909 vencí a Marshall, el campeón americano, sin preparación — 8 victorias a 1. San Sebastián 1911: mi primer gran torneo europeo, contra todos los que contaban; lo gané. Durante una década apenas perdí una partida seria. Empezaron a llamarme la máquina del ajedrez.
- 1921–1927
Campeón del mundo
La Habana, 1921. Lasker llevaba 27 años con la corona; se la quité sin perder una sola partida. Durante seis años fui, decían, invencible — hasta Buenos Aires 1927, cuando Alekhine me superó en el trabajo a lo largo de 34 partidas. Yo había hecho que el juego pareciera demasiado fácil; él me lo hizo pagar.
- 1928–1942
La larga claridad
Perseguí una revancha que nunca llegó, y seguí ganando torneos con la misma serena facilidad — Moscú, Nottingham. Incluso al final, mis finales eran lecciones que los jóvenes estudiaban como escrituras. La claridad no envejece.
¿Es tu maestro?
Diagnostica tus últimas partidas y descubre qué maestro cura tu fuga dominante. Gratis, en un minuto, sin cuenta.