Maestro de Fix My Chess
Anderssen
El Romántico Eterno
“Una pieza es un precio justo, si la paga el rey. Aprende a gastar.”
Lo que cura en tu juego
Si tu fuga dominante es táctica perdida, Anderssen es tu antídoto. Su forma de jugar —la misma que ves en estas partidas— es justo lo que necesitas interiorizar. En Fix My Chess lo eliges como maestro y entrenas bajo su estilo, partida a partida, hasta cerrar esa fuga.
Su vida en capítulos
- 1818–1850
El maestro de escuela de Breslavia
Breslavia, 1818. Mi padre me enseñó a mover las piezas de niño, y ya nunca supe soltarlas. Me hice profesor de matemáticas — una vida tranquila de aulas y tiza — y por las tardes componía problemas de ajedrez y soñaba combinaciones. El tablero era el lugar donde un hombre modesto podía ser caballeroso.
- 1851–1857
Londres 1851 — la Inmortal
Convocaron en Londres, en 1851, a los jugadores más fuertes del mundo — el primer gran torneo internacional — y lo ganó el maestro de escuela. Aquel mismo verano, en una partida amistosa contra Kieseritzky, entregué las dos torres, el alfil y la dama, y di mate con lo que quedaba. La llamaron la Inmortal; un año después, contra Dufresne, llegó la Siempreviva. No jugaba por puntos. Jugaba por belleza.
- 1858–1865
El meteoro de América
En 1858 un joven de Nueva Orleans cruzó el océano y en París me venció con claridad. Dije de Morphy lo que creía: que era el más fuerte que jamás había jugado. No hay deshonra en inclinarse ante un cometa. Volví a mi aula, y en 1862 gané Londres otra vez — el viejo león aún tenía dientes.
- 1866–1879
El último romántico
En 1866 Steinitz me venció en un duelo — cada partida una batalla, ni unas solas tablas — y empezó una época nueva que ya no era la mía. No importa: en Baden-Baden 1870 quedé por delante de él y gané el torneo más fuerte disputado hasta entonces. Enseñé, jugué y ataqué hasta el final, en mi Breslavia, en 1879. Que otros acumulen ventajas; yo daba jaque mate.
Partidas para revivir
- Anderssen — Kieseritzky
- Anderssen — Dufresne
¿Es tu maestro?
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